2026-08-21

Guido II de la Roche y Gualterio V de Brienne. Los CONTRATANTES

 Guido II de la Roche y  Gualterio V de Brienne



No fueron jefes almogávares.
Ni siquiera jefes de la Compañía.
Fueron contratantes.
Pero los almogávares (una parte de ellos) estuvieron a sus órdenes.

La relación de este ejército almogávar con los duques de Atenas se divide en dos fases opuestas: comenzó mediante deserciones individuales pacíficas durante el gobierno de Guido II de la Roche




y culminó en una cruenta guerra de conquista bajo su sucesor, Gualterio V de Brienne.


## Contactos iniciales con Guido II de la Roche (1303-1308)
Durante el mandato de Guido II, la Gran Compañía se encontraba en el Imperio Bizantino combatiendo a los turcos bajo el mando de[Roger de Flor. En esta etapa, el contacto con Atenas fue menor y estrictamente diplomático o de asilo político.

* El caso de Ferran d'Aunés o de Ahones: En 1303, este importante capitán militar almogávar abandonó la Gran Compañía por fuertes discrepancias con Roger de Flor . Buscó su lugar en la próspera corte de Guido II de la Roche, quien lo acogió e integró temporalmente a su servicio antes de que d'Ahones regresara con sus antiguos compañeros, desconociendo la razones que se suponen pecuniarias.
Mientras Guido II vivió, la Gran Compañía operaba y saqueaba regiones más al norte (Tracia y Macedonia). La riqueza y el prestigio militar de Guido mantuvieron el ducado a salvo de las incursiones de la Compañía.

## El conflicto decisivo con Gualterio V de Brienne (1309-1311)
El panorama cambió drásticamente a la muerte de Guido II (1308), cuando el ducado pasó a su primo [Gualterio V de Brienne. El nuevo duque decidió usar a los almogávares como mercenarios, desatando una cadena de eventos fatales.

  1. El contrato de servicio (1310): Gualterio V se enfrentaba a una agresiva alianza de los gobernantes griegos de Tesalia y el Imperio Bizantino. Decidió contratar los servicios de la Gran Compañía por un periodo de seis meses.
  2. Campaña relámpago: Los almogávares cumplieron con creces. Conquistaron rápidamente más de 30 fortalezas enemigas en Tesalia, expandiendo los dominios del duque hacia el norte y obligando a los griegos a pedir la paz.
  3. El impago y la traición: Terminado el trabajo, Gualterio V se negó a pagar los cuatro meses de sueldo restantes a la totalidad del ejército. En su lugar, seleccionó a 200 jinetes y 300 almogávares de infantería para que se quedaran a su servicio regular, ordenando al resto que abandonaran el ducado con las manos vacías.
  4. La Rebelión: Los soldados expulsados se negaron a irse y pidieron permiso para asentarse pacíficamente como vasallos en las tierras recién conquistadas. Ante las amenazas de muerte de Gualterio, los almogávares se sublevaron; los 500 hombres que el duque acababa de contratar desertaron para unirse a sus antiguos hermanos de armas.  

## La Batalla de Halmiros también conocida como del río Cefis (1311) y el Nuevo Orden
El choque final ocurrió el 15 de marzo de 1311 en la llanura de Halmiros .
Gualterio V de Brienne reunió a la flor y nata de la caballería pesada de la Grecia franca (unos 700 caballeros nobles franceses y miles de infantes). Los almogávares, tácticamente superiores, inundaron los campos agrícolas desviando los cauces de los ríos cercanos para crear un terreno pantanoso oculto por la vegetación.
Cuando la imponente caballería franca cargó, quedó atrapada en el fango. Los almogávares cayeron sobre ellos a pie: Gualterio V de Brienne fue decapitado y casi la totalidad de la nobleza militar francesa pereció en el combate.


Tras la matanza, la Gran Compañía ocupó Atenas y Tebas sin apenas resistencia, extinguiendo definitivamente el control feudal francés e instaurando un dominio aragonés sobre el ducado de Atenas que perduraría 80 años.
80 años que odearía la bandera de las cuatro barras de Aragón en lo más alto del Partenón

Y convirtiendo la Acrópolis en una catedral bajo la adbocación de Nuestra Señora de Cetines




2026-08-20

⚔ Ferran Ximénez d’Arenós: el hombre que rompió con Roger de Flor, Jefe almogávar, y señor de su propia hueste.

 I. Nacido entre peñas y juramentos de vasallaje

Ferran Ximénez d’Arenós surgió de esa estirpe de hombres que parecían tallados en la piedra viva de Aragón.
Ricohombre aragonés, familia noble y guerrera. Estirpe de frontera.
El noble aragonés y hombre de confianza de Jaime I el COnquistador fue su padre Blasco Jiménez de Arenós. Y su madre Alda Ferrández Aba-Omahet, también conocida como Alda de los Almohades, aristócrata musulmana convertida al cristianismo. Hija del último gobernador almohade de Valencia, el gran Zayid Abud Zayd ((Baeza, 1195-Valencia, 1268).
Este es su sello en el que e reconoce como nieto del MIRAMAMOLÍN (Navas de Tolosa)
+ S ZEYT ABU ZEIT NIETO DE MIRALMOMENIN
En 1232 en Teruel , su abuelo juró vasallaje al Rey Aragonés y se bautiza como cristiano en la Catedral turolense de Santa María de Media Villa, en la misma pila bautismal por la que por nacimiento pasaría también nuestro futuro jefe almogávar,... Ferrán.

(Poder otorgado por el Concejo de Teruel para don Blasco Jiménez de Arenós para que proceda al reparto de tierras recién conquistadas)

Sí, la frontera como medio de vida. En ella crece Ferrán hasta que se hace con una hueste —de unos cincuenta hombres, quizá más— la mayoría almogávares.
Poco se ha recopilado de sus comienzos guerreros, pero su oportunidad vendría fuera de aquellas sierras

⚔ II. La Gran Compañía y el ascenso de Roger de Flor
Cuando Roger de Flor reunió a los almogávares para marchar al Imperio Bizantino, Arenós se unió sin dudar.
La Compañía era un imán para hombres como él: soldada alta,botín abundante,ibertad absoluta,y la posibilidad de escribir su nombre en la historia a punta de lanza.

Roger de Flor, con su carisma, supo ver en Arenós a un jefe fiable, disciplinado y feroz, que se sabía manejar entre almogávares desde niño. No era un aristócrata, hijo de aristócratas, era un joven señor de la guerra
Durante meses, Ferran cumplió con su deber:saqueó Tracia,hostigó a los turcos,
y mantuvo a raya a los nobles bizantinos que miraban a los almogávares como si fueran lobos dentro de un palacio.

Pero entre ambos hombres —el megaduque y el jefe almogávar— empezó a crecer una sombra alimetada por los continuos excesos de la Compañía, asesinato de civiles, torturas, violaciones...

⚔ III. El desencuentro: orgullo contra ambición
Las fuentes son escasas, pero la tradición almogávar conserva un eco claro:
Arenós no toleraba que Roger de Flor tratara a la población peor que si fueran esclavos

Los almogávares eran libres. Según sus normas no escritas podían marcharse cuando quisieran de la Compañía.
No aceptaban cadenas, ni siquiera de oro.

Roger, en cambio, cada vez actuaba más como un príncipe bizantino:exigía obediencia,imponía castigos, y reclamaba botín para sí y para sus nuevos aliados.

Arenós, que había visto a demasiados jefes convertirse en tiranos, empezó a gruñir entre dientes.
Su hueste lo escuchaba.
El episodio decisivo llegó tras una disputa por el reparto del botín en una campaña contra los turcos.
Roger de Flor, irritado, habría acusado a Arenós de insubordinación.
Arenós, con la calma de los hombres que ya han tomado una decisión, respondió:

“Nosotros no somos tus siervos. Somos almogávares, y nos licenciamos de tu mando.”

⚔ IV. La ruptura: Arenós abandona la Gran Compañía
La mañana siguiente, Ferran Ximénez d’Arenós reunió a sus hombres.
No hubo discursos.
Solo una frase:

“Nos vamos.”

(Arenós muestra a sus hombres la espada que piensa poner en alquiler)

Y se fueron. Sin traición, sin violencia, sin esconderse.
Porque cualquier almogávar podía abandonar la Compañía cuando le diera la gana, y Arenós lo hizo con la dignidad de un jefe que no acepta órdenes que contradicen su honor.

La marcha de Arenós fue un golpe simbólico.
No debilitó militarmente a la Compañía, pero sí mostró que Roger de Flor empezaba a perder el control sobre los hombres que lo habían llevado a la gloria.

⚔ V. El Duque de Atenas: un nuevo señor, una nueva guerra
Arenós y su hueste cruzaron tierras griegas hasta presentarse ante Guy II de la Roche, duque de Atenas.
El joven duque, rodeado de enemigos y necesitado de guerreros, los recibió como quien recibe a un grupo de leones.

Los almogávares de Arenós se convirtieron en su guardia de choque:rápidos,silenciosos,brutales,y absolutamente fieles mientras se les pagara bien.


El duque los empleó en campañas contra señores rebeldes, en escaramuzas contra los francos y en la defensa de fortalezas donde el viento del Ática silbaba entre almenas rotas.
Pero..., hubo problemas conlas pagas. Y acabose la fidelidad.
Muerto Roger de Flor, y tras vagar por distintos lares, la hueste de Ferrán retorna a la Compañía para participar en la Gran Venganza.
Se enemistó con Berenguer de Rocafort y se unió al bando de Berenguer de Entenza. Cuando Entenza es asesinado vuelve abandonar la Compañía. Solicita servicio al emperador de Bizancio que lo recluta y le otorga al otrora joven turolense que se inició en la razias con la frontera valenciana el título de Megaduque. El mismo que concedió a Roger de Flor. Y también la mano de su hija la princesa Teodora.
Arenós, lejos de la sombra de Roger de Flor, volvió a ser lo que siempre había sido:
un jefe libre, un guerrero sin ataduras, un hombre que respondía solo ante su propia conciencia.
Murió en un castillo ateniense, como un noble bizantino más. Lejos de sus sierras aragonesas, y rodeado de sus últimos almogávares, tal vez algún dia se descubra su tumba en el interior de alguna iglesia ortodoxa.

Pero su gesto —abandonar la Gran Compañía por honor— quedó grabado en la memoria almogávar como un recordatorio de que estos hombres, por muy feroces que fueran, tenían en ocasiones un código más rígido que el acero de sus azconas.

Arenós fue, en esencia, lo que todos los almogávares aspiraban a ser:
libre.

2026-08-19

Roger Deslaur, Señor de la Derrota y Padre de una Patria Nueva

 Cuando el sol se alzó sobre el valle del Cefis, la tierra aún respiraba sangre. Los caballeros francos yacían como estatuas rotas, y los almogávares caminaban entre los restos de la batalla con la calma de quienes han visto demasiados amaneceres teñidos de rojo.


Entre los prisioneros había dos hombres que por su acento, similar al de los almogávares, no fueron ejecutados. Uno era Francisco de Verona, y el otro...,era un hombre distinto: Roger Deslaur, provenzal, antiguo enemigo, derrotado pero no quebrado. Su yelmo abollado, su capa hecha jirones, pero en sus ojos ardía una llama que ningún cautiverio podía apagar. No era la mirada del vencido, sino la del que espera su momento.

Los almogávares lo observaron con la desconfianza feroz de los lobos. Pero también con curiosidad. Aquel hombre, pese a la derrota, mantenía una dignidad que no era común entre los francos. No suplicaba, no negociaba, no prometía. Solo miraba de frente, y trataba la posibilidad de morir como a una vieja conocida.


🛡La elección imposible
La Asamblea Almogávar se reunió en torno a una hoguera improvisada. Había que elegir un nuevo jefe. La Compañía necesitaba orden, visión, alguien capaz de convertir aquella victoria en un futuro. Y, sorprendentemente, el nombre que empezó a repetirse no fue el de ningún veterano de la montaña, ni el de ningún adalid curtido en cien saqueos.

Fue el del provenzal.

—Ese hombre sabe mandar —dijo uno.
—Conoce a los francos mejor que nosotros —añadió otro.
—Está claro que no teme a la muerte —sentenció un tercero.

La propuesta: "O aceptas el mando de la Compañía, o te cortamos el cuello"

Y así, en un gesto que habría hecho temblar a cualquier corte europea, los almogávares eligieron como jefe a un enemigo derrotado. Roger Deslaur aceptó sin inclinar la cabeza, sin mostrar sorpresa. Como si siempre hubiera sabido que su destino estaba ligado al de aquellos guerreros sucios que calzaban abarcas y blandían cuchillos.

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🌾 El plan del provenzal
El territorio recién conquistado era un mosaico roto: aldeas sin señores, campos sin dueño, viudas sin protección. Los francos habían caído, pero su mundo seguía allí, esperando ser reconstruido o devorado.

Deslaur, con una audacia que solo los grandes jefes poseen, reunió a los almogávares y habló con voz firme:

—Si queréis tierra, tomadla. Si queréis futuro, creadlo. Casad a vuestros hombres con las viudas de los caballeros francos. Dadles hogar, nombre y protección. Así este país será nuestro, no solo por conquista, sino por sangre.

Los almogávares, que jamás habían sido hombres de leyes ni de pergaminos, comprendieron la grandeza del gesto. No era clemencia. Era estrategia. Era visión. Era la forma de vertebrar un territorio que, sin ellos, se habría convertido en un desierto de ruinas.

Y así, por primera vez en su historia, los hijos del hierro se convirtieron también en hijos de la tierra. A las viudas no les quedó más remedio queaceptar, a regañadientes, de mala gana , unas por necesidad, otras por respeto, algunas incluso por la extraña fascinación que despertaban aquellos guerreros que vivían entre la muerte y la libertad.
Hubo casos de poligamia. Algunos de los que obtuvieron viuda y feudo,... ya traían esposa e hijos consigo.
Pero no fue impedimiento.

👑 El legado del jefe inesperado
Roger Deslaur no gobernó como un señor feudal, sino como un capitán de hombres libres. Caminaba entre sus tropas sin escolta, escuchaba a los ancianos de las aldeas, negociaba con los clanes locales, y mantenía a raya a los enemigos que aún soñaban con recuperar el territorio.

Bajo su mando, la Gran Compañía dejó de ser solo una fuerza de choque errante y se convirtió en un pueblo armado, una nación sin corona pero con destino.
Y aunque su origen provenzal nunca se borró, los almogávares lo llamaron jefe, capitán, padre de la Patria Nueva.

Porque solo un hombre verdaderamente grande puede transformar una derrota en un reino, y un cautiverio en una corona invisible.
Probablemente, después de Roger de Flor, el mejor capitán que tuvo la COmpañía.

2026-08-13

⚔ Ferran d’Ahonés, Capitán de Almogávares — La Garra Noble de Oriente

 




  • Origen y linaje
  • Nacido a finales del siglo XIII en una rama menor de la nobleza aragonesa, Ferran d’Ahonés —también citado como Fernando de Ahonés o Ferran d’Aunés— creció entre dos mundos como otros mucho hidalgos aragoneses de la muga:

  • -el rigor cortesano de su casa,

  • -y la vida dura y fronteriza de los almogávares, "aquellos hombres que dormían sobre la tierra y caminaban casi descalzos sintiendo el pulso del terreno".

  • Su linaje le otorgaba educación, armas finas y elaboradas, y contactos con la corte; pero su espíritu, dicen, pertenecía a la montaña y al estrépito del acero.

  • ⚔ Ascenso entre los hombres de la frontera
  • Los almogávares desconfiaban de los nobles. Para ellos, un capitán debía probarse en la marcha, en la emboscada y en la noche, no en los salones.
  • Ferran lo entendió pronto.

  • Marchaba ligero, como cualquier peón.

  • Comía lo mismo que ellos.

  • Y en combate, su espada era la primera en abrir brecha.

  • Su carisma y disciplina le ganaron el apodo de “Lo Cavaller de Terra Bruta”, porque aunque era noble, prefería el polvo del camino al mármol del palacio.

  • ⚔ Campañas en Oriente
  • Cuando la Corona de Aragón envió contingentes hacia el Egeo y los Balcanes, Ferran d’Ahonés se convirtió en uno de los capitanes más respetados de la hueste almogávar.

  • En las crónicas se le atribuyen:

  • -La defensa del paso de Kalyvion, donde mantuvo la posición con apenas cincuenta hombres.

  • -La incursión nocturna de Androusa, famosa por su precisión y silencio.

  • -El rescate del estandarte de San Jorge, perdido en una refriega y recuperado por Ferran en un duelo singular contra un comandante franco.


Su figura aparece en varias crónicas tardías como “el capitán de los hombres que no temen a la noche”.

⚔ Carácter y leyenda
Los almogávares decían que Ferran tenía dos voces:

una suave, casi fraterna, para hablar con sus hombres;

y otra dura, cortante, que hacía callar incluso a los más veteranos.

Se cuenta que antes de cada batalla trazaba con la punta de su espada un pequeño círculo en el suelo y decía:

“Aquí empieza mi deber.
Aquí termina mi miedo.”

Esa frase, repetida por generaciones, se convirtió en lema de varias compañías almogávares tardías.

⚔ Últimos años y memoria
Cuango Roger de Flor, fue nombrado megaduque, consiguió el nombramiento de Ferran por parte del emperador como almirante.
Casó con una noble bizantina.
Rn un levantamiento contra los almogávares, la casa de su suegro Pachys Raúl, fue incendiada. Sin embargo, Ferran fue liberado y nombrado doméstico de las escolas por el emperador Andrónico. Permaneció en este cargo hasta 1305/1306, cuando participó en la conspiración fallida de Juan Drimys.
Su hermano, cuyo nombre se desconoce, desertó con cincuenta de sus hombres a los bizantinos en 1306/1307 y fue honrado por el emperador
Las fuentes divergen sobre su final. Algunas lo sitúan cayendo en una emboscada cerca de Corinto; otras afirman que regresó a Aragón y vivió sus últimos años como maestre de armas de los infantes de la Casa de Aragón.



Lo que sí es unánime es su legado:
Ferran d’Ahonés encarna la rara unión entre nobleza y frontera, entre disciplina cortesana y ferocidad almogávar.
Un Adalid recordado no solo por sus victorias, sino por la lealtad absoluta que inspiró en quienes marcharon bajo su mando.